¿Te imaginas un mundo sin música?

Quizás para los más obstinados la respuesta inmediata a esta pregunta, podría ser si. Pero bien que lo decía Nietzsche: «la vida sin música sería un error» y de esos ahora estamos muy seguros. Si nos remitimos al ámbito musical, los números son los encargados de hablar por sí solos, pero la Industria musical a través de su avance también ha hablado por sí sola. Desde esta perspectiva ya sabemos que es imposible imaginar un mundo sin la música.

Indaguemos en sus inicios

En líneas generales, la música siempre ha sido considerada un regalo de los dioses en casi todas las culturas. Se tiende a creer que su descubrimiento se dio casi en simultáneo con el lenguaje. En el caso de muchos filósofos, estos llegaron a definirla como un arte donde se combinaban «los sonidos en una sucesión temporal» construcción que ha logrado una gran influencia en cada una de las vidas de las personas.

Desde los tiempos de la Grecia Antigua los ritmos musicales se conformaban como parte de la educación con la finalidad de transmitir sentimientos y vivencias. En la actualidad continúa siendo una manera de comunicación que es incapaz de dejar a un lado el alma y el sentir del ser humano.

Vivir en un mundo mudo

Imagina subir a tu auto y en tu recorrido no estar acompañado por tu música favorita. Ahora piensa en no contar con la oportunidad de levantarnos el ánimo gracias a esa canción que tanto nos encanta. Imaginemos pasar el día sin la compañía de algún sonido con el que podamos despertar nuestras emociones.

Pero hay más, vamos a imaginar que no podemos dedicarle esa pieza que tanto nos agrada a esa persona que tanto amamos, que no exista alguna melodía para bailar. En otras palabras, que habitemos un mundo mudo.

Bajo tales pensamientos, ya sabemos que no ha de ser sencillo imaginar la vida sin música, pero además sin emociones y sin vivencias. De modo que podemos asegurar que la música le ha aportado al mundo una gran cantidad de cambios que son indescriptibles y con los que se ha construido la historia mundial. Y es que no solo en el siglo XXI, se han hecho presente diversos movimientos «revolucionarios» que han marcado hitos históricos.

Como referencia, uno de los más importantes ha sido el movimiento hippie con el que se dio inicio al famoso festival de Woodstock. En el mismo, cantantes de la talla de Jimi Hendrix, Janis Joplin, la banda The Doors y un sinfín de artistas más, alcanzaron un llamamiento a nivel mundial en contra de la guerra y la contracultura. Pero años antes, The Beatles ya estaban haciendo lo propio a través de sus ritmos ingeniosos y modificando la manera de percibir y disfrutar la música.

En el transcurso del tiempo, y con el asecinato de John Lennon en 1980, se continuó manteniendo el protagonismo que hasta entonces había tenido la música dentro de los movimientos, tanto sociales como políticos Quizás ya no exista la idea en nuestras mentes de que es posible vivir sin la música.